Muchas parejas enfrentan el hecho de vivir al lado de alguien que por alguna razón se niega a crecer o madurar, es una persona permanentemente dependiente.

En el año 1983 el psicólogo norteamericano Dan Kiley publicó el libro The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up traducido al español como El síndrome de Peter Pan. El concepto que trata se refiere a las personas que se niegan a asumir responsabilidades y van por la vida adulta como si fueran niños o adolescentes.

Características de Peter Pan

Kiley define el síndrome como aquella persona que se niega a dejar de ser niño/a para convertirse en padre/madre. No desea asumir las responsabilidades que implica vivir como un adulto.

Según su investigación el fenómeno se da entre varones y mujeres, aunque es más común en el mundo masculino y no tiene límites de edad para su manifestación.

Cuando la persona no desea crecer ni madurar, entonces, comienza a tener problemas de autoestima, puesto que lo quiere todo, pero sin renunciar a nada y sin estar dispuesto/a a hacer algo de su parte para lograr metas y objetivos que le permitan salir de la situación en que está. Una de sus manifestaciones más evidentes es no aceptar responsabilidad por lo que ocurre en su vida, por lo tanto, continuamente culpa a los demás de lo que sucede y espera que otros solucione sus conflictos personales y atienda sus necesidades.

Karina Monasterio señala algunas de las características de el adulto que se comporta permanentemente como un/a adolescente:

* Tal como el personaje del cuento, pretende vivir siempre en el País de Nunca Jamás que en la metáfora del cuento es la juventud idealizada, sin querer avanzar hacia la madurez.
* Padece de miedo a la soledad.
* Es una persona insegura/o, aunque a veces parece mostrar lo contrario.
* Busca constantemente recibir, pedir y criticar antes que dar, ser proactivo y participar.
* No se compromete, por temor a que su libertad sea coartada.
* Cuando logran formar pareja, lo más común es que busquen a alguien que se convierta en su padre/madre que satisfaga sus necesidades.
* No se hace responsable de sus acciones, aunque suele demandar que otros sí lo hagan.
* Vive centrado/a en sí mismo/a y en sus necesidades: sus gustos, su trabajo, su estrés, etc.
* Aunque puede gozar de algún éxito profesional o económico siente que no puede gozar plenamente de la estabilidad que desearía.
* A menudo son personas insatisfechas con lo que tienen o han logrado, pero no hacen nada para solucionar lo que están viviendo.

Viviendo con un adulto/a niño/a

La convivencia siempre es difícil, pero se torna en más compleja cuando se vive al lado de "adultos infantiles", según la caracterización que hacen los psiquiatras Henry Cloud y John Townsend en su libro Límites (Miami: Editorial Vida, 2006).

Una persona que no crece emocionalmente y está continuamente evadiendo sus responsabilidades, termina convirtiéndose en lo que Cloud y Townsed llaman un "niño crónico" o en el decir de Aquilino Polaino-Lorente alguien aquejado de "infantilismo", una persona que a la larga se convierte en dependiente emocional y económicamente e incapaz de asumir responsabilidades.

En muchos casos se da la presencia de un doble síndrome, por un lado personas que se niegan a crecer (Síndrome de Peter Pan), viviendo con personas con la compulsión obsesiva de cuidar a otros (Síndrome de Wendy). Ese hecho complica más la situación, puesto que ambas personas se potencian y no logran percibir el problema, y si lo hacen, no buscan la ayuda correspondiente.
Tips para vivir con una persona que se niega a crecer

Es un hecho que una persona no puede aprender de la experiencia de otros, a menos que lo viva en carne propia. La mayoría de los especialistas en el tema señalan que solo cuando la persona experimente las consecuencias de su acción habrá esperanzas de recuperación. Algunas cosas que se deben hacer:

* Establezca límites, de otra forma, no habrá salida.
* Permita que la persona sufra las consecuencias de su irresponsabilidad.
* No lo cubra o proteja cuando esté sufriendo las consecuencias de su accionar infantil.
* No siga su ritmo infantil, aunque se enoje o haga berrinches. A los niños no se les deja que hagan lo que quieran, por eso mismo, porque se supone que son infantes.
* No permita que su comportamiento infantil se torne en conductas violentas o abusivas.
* No cubra sus gastos, por mucho que lo/a vea necesitado/a.
* No permita que lo/a haga sentir culpable por su falta de responsabilidad.
* Pida ayuda profesional a un psicólogo/a, puesto que al haber elegido a una pareja con esas características, usted evidencia también algún tipo de problema.

Conclusión

Hay problemas que es más fácil describirlos que solucionarlos, pero de todos modos, es necesario hacerles frente.

Si su pareja prefiere pasar tiempo con jóvenes a los cuales dobla la edad, si comienza a vestirse como un adolescente y no como un adulto, si no se hace responsable de su trabajo o de sus gastos económicos, entonces, puede estar viviendo con Peter Pan, y es hora de poner límites y pedir ayuda, de otra forma, la situación puede tornarse en problemática y difícil de solucionar.

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